La región tanzana de Arusha, al norte del país y fronteriza con Kenia, alberga numerosos elementos naturales destacados. No solo se encuentra allí la segunda montaña más alta de Tanzania después del Kilimanjaro, el Monte Meru, o la famosa Garganta de Olduvai cuyos yacimientos arqueológicos y paleontológicos le otorgan el sobrenombre de cuna de la humanidad. Además Arusha tiene numerosos cráteres y volcanes extintos, y uno en particular que aun sigue activo pero que es distinto a cualquier otro volcán del mundo.

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Los masái, que son desde hace siglos el pueblo de presencia mayoritaria en la zona, lo llaman Ol Doinyo Lengai que significa la montaña de dios. Tiene una altitud de 2.960 metros y la edad de su cono volcánico se calcula en unos 370.000 años de antigüedad.

Erupción de lava natrocarbonatita en el Ol Doinyo Lengai

Normalmente la lava volcánica suele ser rica en silicatos y sale a la superficie a temperaturas entre 700 y 1.200 grados centígrados, con el brillo rojo incandescente que suele ser la iconografía más común de las erupciones volcánicas.

Pero el volcán Ol Doinyo Lengai es diferente. Aquí la lava es de un tipo diferente (de hecho es el único volcán en activo con esta característica). Su inusual composición hace que erupcione a temperaturas relativamente mucho más bajas, entre 500 y 600 grados centígrados, perdiendo su incandescencia y apareciendo de un color oscuro, negro a la luz solar, tornándose con el tiempo gris e incluso blanca en contacto con el agua. Por eso antiguamente se la solía confundir con el mármol.

El cráter en 2007 / foto Pedro Gonnet en Wikimedia Commons

Este tipo de lava, que además es menos viscosa que el agua, produce un extraño y engañoso efecto al afluir al exterior. Se la denomina lava natrocarbonatita y se forma a partir de rocas carbonatitas, que tienen más de un 50 por ciento de su masa compuesta de minerales derivados del ácido carbónico. Precisamente el rápido cambio de color del negro al grisáceo, que se torna en blanco en unas pocas horas, de esta lava se debe a que los carbonatos que contienen (nyerereíta y gregorita) son inestables en contacto con la atmósfera, y susceptibles de una rápida meteorización o descomposición.

Así, al insólito espectáculo de la erupción cuasi-líquida se suma el asombroso paisaje volcánico resultante, sin parangón en otra parte del mundo.

Erupción de lava natrocarbonatita en el Ol Doinyo Lengai / foto Shutterstock

La última erupción del Ol Doinyo Lengai se produjo en 2013, durante la cual el cráter resultante de las anteriores erupciones explosivas en 2007 y 2008 comenzó a rellenarse con lava natrocarbonatita, cambiando el aspecto de la caldera, al menos temporalmente.

Lava natrocarbonatita solidificada en el Ol Doinyo Lengai / foto Thomas Kraft, Kufstein en Wikimedia Commons

Fuentes: St Lawrence University / Ol Doinyo Lengai, The Mountain of God / Stromboli Online / Wikipedia.

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